jueves, 13 de octubre de 2011

Una imagen vale más que mil palabras...

 

Hay muchas cosas que sinceramente a lo largo de mi vida no me las explico. Ocurren cosas que te sorprenden, te hacen reír, llorar, saltar, gritar...y realmente no sabes el por qué...
El gritar cuando suena tu canción favorita, el llorar de tristeza cuando echas de menos a alguien, el sonreír cuando ves a esa persona que simplemente con verlo de lejos hace que tus labios forman una sonrisa...
No sé para mi una de las cosas más sorprendente que puede pasar es una foto. Sí, una foto lo habéis leído bien.En una foto puedes ver muchas cosas, cosas reales incluso imaginarias, cosas que todo ser humano puede ver. Pero hay algo que no ve cualquier persona...solo tiene ese poder la persona que sale en ella.

Más de una vez me he quedado perdidamente embobada viendo la foto de mi móvil, si mi fondo de pantalla. Salgo con mi novio los dos mirándonos. Parece una típica foto de pareja pero no es una cualquiera. Esa foto nos la hicimos cuando él había cambiado el billete de autobús para poder estar 10 horas más conmigo y como consecuencia tendría que estar toda la noche durmiendo en un bus durante 6 horas...
Cada foto tiene su historia triste, alegre o romántica incluso pero pocas personas entienden por qué pasa eso...
A mi la verdad es la primera vez que me pasa... porque cada vez que veo esa fotografía hecha cutremente con el móvil no me acuerdo solo de ese momento que estuve con él, ni lo que hizo por mí, ni ese fin de semana...Me acuerdo cada minuto y segundo que estuve con él, cada cosa que hemos hecho juntos y dónde hemos estado. ¿Pero sabéis que? También me encanta contemplar la idea de que el futuro también quiero que esté él...